Un "Martillo" casado con el fútbol

La vida de Juan Carlos Gutiérrez tuvo momentos agridulces en el futbol profesional

Cuando había tiro de esquina los defensas se ponían a temblar. Y no era para menos, pues su misión era frenar a un delantero letal que el entrenador Mancilla, del América, apodó: El Martillo.

En la mayoría de las ocasiones los defensas eran vencidos por Juan Carlos Gutiérrez Jiménez. El delantero se levantaba para rematar y en las gradas los aficionados hacían el mismo movimiento. El gol era inminente.

Juan Carlos se suspendía en el aire y con fuerza remataba la pelota hacia abajo y a un ángulo, lejos del portero. ¡¡Goooooooollll!! Era el grito en las gradas, algo que juego a juego se hacía común para El Martillo.

Posiblemente el nombre de este jugador no sea fácilmente reconocible, sin embargo, su apellido junto a su mote, identifican a un hombre que tiene olfato de gol y así lo ha demostrado en los equipos en que ha militado.

Por su gran salto y fuerte testarazo, Juan Carlos recibió ese mote que lo acompañó a lo largo de su carrera profesional, en equipos como el América y el Atlante de la Primera División, además de los Tuzos del Pachuca, Ecatepec, Toros Neza y Chapulineros de Oaxaca, en ese entonces de la Segunda División Nacional (ahora Primera "A").

Después de varios años de militar en el futbol profesional, Juan Carlos Martillo Gutiérrez platica de los momentos agridulces que vivió en el futbol, deporte con el que dice estar casado.

"Mi vida es el futbol... soy soltero, pero estoy casado con él", dijo de entrada.

Juan Carlos Gutiérrez nació en la capital del país y a los doce años de edad la vida le jugó una mala pasada, su papá Jesús Gutiérrez Martínez, falleció.

Sin conocer su futuro y sin dinero hasta para transportarse en camión, Juan Carlos no se imaginaba que tres años más tarde su vida cambiaría.

CIRCUNSTANCIAL LLEGADA AL AMERICA

Desde que Juan Carlos nació, llegó con un "balón en los pies". Es un jugador nato que cuando tenía quince años de edad desconocía que de un día para otro pertenecería al América, algo que muchos niños quieren, pero que pocos logran.

"Un amigo de la cuadra me llevó al entrenamiento de las fuerzas básicas del América; yo no quería", recordó el artillero que jugó profesionalmente de 1982 a 1994.

-Ándale, vamos al entrenamiento, a ver qué sale. Le decía su amigo.Juan Carlos no quería ir pues eran tantos jóvenes, que era difícil que los pudieran llamar. Entraron a las instalaciones de Coapa, donde Pedro Soto -exportero de la Selección Nacional de Futbol- los dejó al último.

"El entrenamiento estaba a punto de terminar y a la mera hora nos vistieron y que nos meten al campo. Me divertí mucho, hice unos goles y terminó la práctica", recordó. Mientras aquel niño, de tez clara y delgado, se ponía su ropa, se le acercó el entrenador Pedro Soto y le dijo: "A partir de mañana quiero que vengas a entrenar".

A partir de entonces jamás dejó de entrenar futbol.

Ahí trabajó bajo las órdenes del profesor Gilberto Gálvez, de El Monito Rodríguez y de El Pichojos Pérez en las fuerzas inferiores de Coapa.

SELECCIONADO Y LESIONADO

Después de que ese día, Juan Carlos comenzó el proceso hasta llegar al primer equipo del América.

Entrenó en los equipos juveniles de las Águilas del América, hasta llegar a las fuerzas básicas profesionales -a un paso del primer equipo--, cuando fue convocado a la Selección Nacional Sub-19.

De ahí lo mandaron a jugar con el Cuautla de la Segunda División, filial del América. El entrenador era El Pichojos Pérez.

El Martillo estaba subiendo de nivel y cada vez tenía mayor participación en el equipo, pero en un juego contra el Jalisco, llegó una lesión. Lo recuerdo bien -rememoró--, el entrenador me puso a calentar en el vestidor del Cuautla, en el medio tiempo. El cuarto era muy pequeño, donde no nos podíamos mover.

"Le dije que me diera más tiempo, pero él me metió al campo y en el primer sprint, sufrí un desgarre en la pierna." La recuperación fue difícil y tardía. "Fue un trago amargo, porque en ese momento pude haber jugado en la Primera División". Su deseo de jugar futbol y demostrar que tenía cualidades, lo llevó a seguir entrenando.

El América estaba plagado de jugadores de primer nivel y no le daban la oportunidad; incluso, una vez el entrenador Bora Milutinovic estuvo en Coapa para observar un juego entre América y Pumas y le dijo: "Oye Martillo, cuándo vas a jugar..."

--Entonces dije, cuándo... Había ganado títulos de goleo en reservas juveniles y profesionales, estaba en mi mejor momento y no jugaba, por lo que decidí recuperar mi carta.

POR FIN, EL DEBUT

En aquel entonces el entrenador del primer equipo americanista era Raúl Cárdenas.

Actuó en el Torneo de Reservas con el equipo Unión Coapa, que era prácticamente la reserva especial del América. Ya después pasaría a formar parte de la reserva profesional en la época en que José Antonio Roca implantó récord de puntos en el club. En el primer equipo actuaban jugadores como Miguel Ángel Gamboa, Fumanchú y otros.

Roca le dio la oportunidad a El Martillo de debutar con el primer equipo en un encuentro amistoso ante el Morelia. Agustín Manzo se lesionó y entró por él, anotando el único gol del encuentro.

En las reservas profesionales del América, Juan Carlos estuvo al lado de jugadores como Alejandro Domínguez, Roberto Alderete, Fidel Jardón e Ismael Cuchillo Herrera. De aquí, al ver que no había oportunidades para debutar en Primera División, pues solamente salía a la banca como refuerzo, decidió ir a probar fortuna con el Atlante que dirigía Ignacio Trelles. Éste le comunicó que tenía gran oportunidad de jugar y por ello solicitó la carta del América.

"En América estaba jugando a muy buen nivel, pero desafortunadamente no le daban oportunidad a los jóvenes, por estar plagado de estrellas", lamentó. Entonces decidió dejar de jugar para recuperar su carta, a pesar de la intervención Alfredo Tena y Cristóbal Ortega, quienes hablaron con su directiva, pero no le quisieron dar la carta.

Fue un proceso muy difícil -indicó- pues dejar de jugar año ocho meses es duro para cualquier jugador.

JUGO AL LADO DE GREGORZ LATO

Aun cuando dejó de jugar casi dos años, El Martillo continuó entrenando para estar en forma cuando tuviera la oportunidad de jugar.

"Llegué cuando estaba el señor Ignacio Trelles, pero Atlante estaba plagado de estrellas y era difícil jugar porque era muy joven", mencionó.

Con el equipo azulgrana debutó ante el Puebla que era el campeón en esa temporada 1983-1984, y tuvo el honor de jugar al lado del polaco Gregorz Lato.

Sin embargo, pese a que Trelles lo debutó ante el equipo camotero, El Martillo ya no tuvo la oportunidad de volver a jugar, por lo que optó por venir a Oaxaca que en ese entonces militaba en la Segunda División.

SE VISTIO DE CHAPULINERO

Mucha gente le aconsejó que no fuera a la segunda, pues bajarían sus bonos y se devaluaría, pero aseguró en una entrevista en ese año: "De ninguna manera es denigrante jugar en la Segunda División. Al contrario, es todo un honor y ahí se obtiene gran experiencia. Con esto no digo que todos los jugadores deben ir a la segunda a tomar experiencia, pero es agradable jugar en ese circuito donde el nivel de juego es mejor al que mucha gente piensa.

En su primera temporada en Segunda División 1984-85, con Oaxaca, se convirtió en el mejor anotador del equipo Chapulinero con 16 goles. Cuando Juan Carlos llegó a los Chapulineros, en ese conjunto militaban; Juan Gustavo López Collins, portero; David Ramírez, Miguel Burela, Alejandro Rangel y Francisco González, defensas; Carlos Buenrostro, Rafael Cervantes y Maximino Colmenares, volantes, y Víctor Manuel López, Arturo Salazar y Juan Carlos Martillo Gutiérrez.

Para la siguiente temporada se fue con el Pachuca, donde estuvo a punto de ascender por derecho propio a la Primera División, sin embargo en aquella final ante Cobras de Querétaro, el Pachuca y Juan Carlos Gutiérrez se quedaron con las ganas de regresar al futbol del máximo circuito. En esa campaña Juan Carlos consiguió 15 anotaciones.

Después de la frustración con el Pachuca, El Martillo regresó a Oaxaca. En la temporada de 1986-87 tuvo problemas con el plantel oaxaqueño, el técnico Cabañas casi no lo ponía a jugar, pues se dejaba manipular por varios jugadores. Solamente consiguió siete anotaciones por la irregularidad de sus actuaciones y en la temporada 1987-88 con la llegada de El Coco Gómez, regresó a la titularidad de los Chapulineros. Consiguió quince goles, aunque el equipo descendió a la Segunda División
"B".

ANOTO MÁS DE 91 GOLES Y FUE CAMPEÓN

Con los Chapulineros de Oaxaca El Martillo anotó más de 91 goles y como 160 en la Segunda División. Tras salir de Oaxaca jugó dos años con el Ecatepec que después de convirtió en Toros Neza.

Regresó a Oaxaca en la temporada 1992-1993, cuando consiguieron el título de la Segunda División "B", al doblegar al Tecomán, en una épica final que se desarrolló en el estadio Benito Juárez, de esta ciudad, con dos goles de Juan de Dios Uribe.

En esa temporada fue campeón de goleó con 34 goles, colaborando para que Oaxaca fuera campeón del circuito.

El entrenador era Cesáreo Victorino Ramírez (qepd), pero después de tener algunos problemas con la directiva, renunció.

Ya en la liguilla el profesor Roberto Castellanos tomó las riendas del equipo y lo llevó a conquistar el título, logrando el ascenso.

"El vivir un título de goleo y un campeonato es algo indescriptible", recordó.

Al terminar esa temporada decidió probar suerte nuevamente con el Atlante. Su carta de presentación eran los 34 goles que había marcado.

"El entrenador era José Antonio Roca, quien decidió contratar a un jugador que había metido tres goles en al misma temporada y división que yo. ¡No lo podía creer, lo contrató y ni hablar."

Fue una división injusta -prosiguió--, porque este muchacho solamente jugó unos partidos y no metió gol.

EL RETIRO

Su retiro se registró a media temporada (en 1994), cuando los Chapulineros de Oaxaca estaban a un punto del líder Pachuca. El profesor Roberto Castellanos era el entrenador.

En aquel equipo militaban algunos jugadores como Juan Alvarado, Diego Juárez, Marcelino Albuerne, Abraham Ortiz, César Pacheco, Hugo Ortiz, César Buenrostro, Cipriano Lara, Benigno Onofre Bedfor, Mario Linaldi, Pedro Meléndez y Eulogio Ibáñez.

Recordó que la directiva cambió a Roberto Castellanos, "fue una decisión injusta de la directiva".

Después de que corrieron a Roberto, la directiva organizó un concierto en el que se presentaría el cantante Luis Miguel. "En la radio salía que era el doble de Luis Miguel porque el verdadero estaba muerto, había muchos rumores, y el concierto no fue lo que esperaban los directivos", expresó. Los directivos perdieron dinero y "decidieron recuperarlo de los bolsillos de los jugadores". "Esa decisión no me gustó y decidí retirarme del futbol; pero pude haber jugado otros cuatro años más", comentó.

COMENZO SU CARRERA COMO ENTRENADOR

Cuando estaba con el América y no le alcanzaba ni para los camiones, entrenó en las instalaciones de Coapa, donde "poco a poco hicimos las cosas, sacamos jugadores como Rodrigo Lara, Tato Noriega, José Antonio Reinoso, Ramón Raya y muchos más niños".

"No los hicimos, pero fuimos parte de su formación y es algo muy lindo", mencionó.

Por los conocimientos empíricos y su deseo de colaborar en la formación de niños, decidió asistir a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde terminó la carrera como director técnico profesional. En este momento ha certificado cinco niveles de entrenamiento, además de asistir a congresos y mantenerse en constante actualización.

"
Mi vida es el futbol, soy soltero, pero estoy casado con él."

Pero a Juan Carlos Gutiérrez el futbol le ha dado muchas cosas y muy buenas, como "ser un deportista, una persona sana. Estoy agradecido con el futbol porque todo lo que tengo es gracias a este deporte".

Tengo muchas satisfacciones -dijo-como haber jugado en la Primera División cuando el Atlante tenía jugadores de primer nivel, al igual que el América.

También vistió la playera de la Selección Nacional en una categoría juvenil, así como ser campeón de goleo y campeón con los Chapulineros.

"Son grandes satisfacciones, pero lo más importante es el reconocimiento de las personas que de verdad saben de futbol."

Actualmente es uno de los mejores entrenadores en la Universidad del Futbol, en la ciudad de Pachuca Hidalgo.

"Mientras Díos nos dé oportunidad y vida, seguiremos ligados al futbol", concluyó.

EN CORTO

Nombre: Juan Carlos Gutiérrez Jiménez
Fecha de nacimiento: 8 de Febrero de 1961
Su papá: Jesús Gutiérrez Martínez (+)
Su mamá: Imelda Jiménez Gutiérrez
Deporte: Futbol
podo: El Martillo
Posición: Delantero
Estado civil: Soltero
Primera División: América y Atlante
Debut: Temporada 1983-1984 contra Puebla
Segunda División: Pachuca, Ecatepec, Toros Neza y Chapulineros de Oaxaca
Goles: 165 en Segunda División
*Goles totales: 400 goles.
*Torneos de Federación.

 

Fotos liga Pachuca Eugenio de Obeso Director del Centro de Formación Con Personalidades del Fútbol

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